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Ni toallas ni tampones

Casi nadie la conoce en Argentina. Yo me enteré en un foro de mujeres, la compré y ahora la uso. Es maravillosa: una forma limpia, cómoda y ecológica de atravesar los días del ciclo menstrual.

Muchas otras mujeres la usan en todo el mundo, pero tiene menos prensa que los productos descartables por razones obvias: la comprás una o dos veces y la reutilizás durante años. Para muchos, eso deja de ser negocio.

¿Qué es? Una copa en forma de campana de unos 5 cm de largo hecha de silicona. Se usa internamente como un tampón y forma un precinto con tu pared vaginal, permitiendo que el flujo menstrual se recoja sin pérdidas ni malos olores.

¿Es fácil de usar? Insertada de forma correcta, la copa vaginal Mooncup es tan cómoda que te olvidarás de que existe. Puede requerir algo de práctica al principio, pero una vez que lo domines, te va a sorprender lo fácil que resulta usarla. Necesitarás vaciar, enjuagar y volver a colocar la Mooncup cada 4-8 horas, dependiendo de la intensidad de tu período. Tu flujo menstrual se deposita dentro de la Mooncup, y el proceso no es engorroso ni incómodo. Se encuentra disponible en dos tamaños: A para mujeres mayores de 30 años o que hayan tenido un parto vaginal y B para mujeres menores de 30 años o que hayan atravesado una cesárea.

¿Por qué es mejor? Mooncup está fabricada con silicona médica hipoalergénica. No causa irritaciones y es apta para mujeres con alergias. Para mantenerla limpia, puede esterilizarse entre períodos. No interfiere con el delicado entorno vaginal. No absorbe los mecanismos de defensa naturales de tu cuerpo ni deja fibras en tu pared vaginal.


Un poco de historia

Las copas menstruales fueron desarrolladas por primera vez en los años 1930 y su venta comercial se inició casi en la misma época en que lo hicieron los tampones. En esos tiempos post victorianos no estaba bien visto que las mujeres tocaran la zona de su vagina. Así, los primeros fabricantes de tampones se las arreglaron para sortear el tabú y fabricaron los aplicadores descartables que se ven todavía hoy. En esa época, sólo las mujeres más mentalmente abiertas y liberales se atrevían a comprar las copas menstruales, cuya colocación requería un procedimiento más manual e íntimo.

Comercialmente hablando, el tampón es un producto más viable porque los consumidores necesitan volver a comprarlos una y otra vez. En cambio, los fabricantes de copas menstruales no basan su negocio en que la misma persona compre el producto cada mes; a lo sumo, podrían repetir la compra para regalar a sus amigos y familiares. Desgraciadamente, no hubo un debate sincero sobre el asunto y rápidamente se lanzaron campañas publicitarias masivas que instalaron a los productos descartables de higiene femenina como la mejor opción en la sociedad occidental moderna.

Las copas menstruales y las toallas femeninas lavables empezaron a ganar popularidad recién durante la década de 1980, cuando muchas mujeres buscaban alternativas más ecológicas y económicas a los productos descartables. Antes del surgimiento de Mooncup®, las copas eran de látex, una sustancia derivada de la savia del árbol del caucho.

Pero el látex es un conocido alérgeno, que puede provocar reacciones como picazón e irritación, además de ser inadecuado para veganos porque contiene caseína, una proteína de la leche utilizada en el proceso de curación de la goma. Por eso Mooncup® fue la primera copa menstrual fabricada con silicona médica, que es más segura y más suave. La silicona es un derivado del sílice, presente en las piedras de arena y el cuarzo, recursos abundantes en nuestro planeta.

La intención detrás de Mooncup® es el bienestar del mundo. La compañía se ocupa de que los residuos que genera sean reutilizados o reciclados cuando ello no es posible. Todos los folletos y envases están fabricados con materiales que garantizan el menor impacto posible para el medio ambiente. La bolsa que contiene la copa está hecha de algodón 100% orgánico y los bancos con los que opera la compañía fueron elegidos en base a sus políticas de inversión ética.

En diciembre de 2004 la Ethical Company Organisation (editores de la guía Good Shopping Guide) certificó a Mooncup® Ltd como Compañía Ética, una garantía de su respeto a las personas y los animales y su compromiso con el medio ambiente y el marketing responsable. También fue votada como Mejor Producto Nuevo por un grupo de comerciantes independientes en el Natural Trade Show realizado en marzo de 2003. La Sociedad Vegetariana aprobó Mooncup® en mayo de 2004 y los miembros de la Sociedad Vegana la votaron como Mejor Eco Producto en noviembre de 2004.

(Traducción de Dolores Bulit basada en la información suministrada por Mooncup® en su sitio web).